Gracias
—Gracias.
—Gracias a ti
—¿Perdona?
—¿Qué es eso de gracias a ti?
—¿Perdona?
—Es que lo oigo mucho y no lo entiendo.
—Bueno, tú me das las gracias y yo hago lo propio.
—¿Por qué?
—Porqué me siento agradecido.
—Soy yo el que te ha pedido algo, no tú.
—Pero te agradezco que me lo hayas pedido.
—A ver, a ver. ¿Cómo que me agradeces que te haya pedido algo?
—Me has pedido amistad en Facebook.
—Ya, pero soy yo el que me he interesado por agregarte, no tú.
—Y ahora vamos a ser amigos ambos, los dos interactuaremos y nos beneficiaremos de nuestra amistad.
—Yo creo que la forma correcta es “gracias/de nada”.
—No necesariamente.
—Si me hubieras prestado 500 euros que yo te hubiera pedido, ¿a mis “gracias” hubieras contestado “gracias a ti”?
—No, pero ya que eres tan quisquilloso, deberías pensar si en ese caso la respuesta es “de nada”. Porque para mí 500 euros son algo, no nada.
—También darme tu amistad es darme algo, desde luego, yo valoro la mía en más que 500 euros.
—Razón de más para responderte “gracias a ti”.
—Mmm. Ya…
—¿Lo entiendes?
—Empiezo a entenderlo…
—Me alegro.
—Tal vez sea un tanto rígido.
—No pasa nada. Bueno, ahora te tengo que dejar, que voy a salir a hacer unas compras.
—Vale.
—Buena tarde.
—¿Buena tarde?
Comentarios
Publicar un comentario