Salida
—Hola, tío. Estaba pensando en organizar una salida, que hace mil años que no nos vemos. Una cena y luego unas copas.
—¡Genial! Hablo con estos, a ver si salimos y la liamos.
—Vale. Te llamo para ver qué me cuentas.
—Sí, llámame, y ya te digo. Seguro que se apuntan.
—Hola, tío. ¿Has hablado con estos?
—Sí. Están muy animados, pero dicen que lo de la cena será un pelín complicao. Ya sabes, todo el rollo de los niños y eso. Pensamos que lo mejor es hacer una comida.
—Pero, ¿por qué no tiráis de abuelos o de canguro?
—Por mí sí, pero no todos pueden. Y para una vez que hacemos una salida, lo ideal es que vayamos la pandilla al completo.
—Bueno, vale...Hagamos una comida.
—Sí, tío. Ya verás que guay. Aunque sea de día, la liamos.
—Vale...Ya me encargo de buscar un sitio para comer.
—OK. Me cuentas.
—Hola, tío. ¿Qué os parece el restaurante X? A mí me gusta mucho.
—Uff. No va a poder ser.
—¿Por qué?
—Porque está en plena ciudad, no tiene zona infantil.
—¿Cómo?
—Entiéndelo, tío. Los niños son muy inquietos. Necesitan jugar. No van a estar allí con nosotros entre risas recordando viejos tiempos.
—Lo entiendo. Bueno, está bien... Voy a buscar restaurantes con zona infantil.
—¡Estupendo!
—Ya te llamo con lo que haya.
—OK.
—Hola. Mira, he estado buscando restaurantes con zona infantil. El restaurante Y tiene buena pinta. Yo nunca he estado, pero he preguntado a amigos con hijos y me lo han recomendado.
—Uff. No va a poder ser.
—¿Por qué?
—No tiene camas elásticas.
—¡¿Cómo?!
—Sí, camas elásticas. A los niños les pirran. Lo pasan pipa en ellas. Además, se cansan y luego duermen muy bien.
—Pero, ¡¿esto qué es?! Vamos a ver. Yo quería hacer una cena y luego, si eso, tomar algo. Entiendo que ya no tenemos veinte años, no esperaba mucha fiesta. Pero es que lo vuestro no tiene nada que ver.
—Te comprendo perfectamente. Si yo también prefería una salida con cena y copas, pero no es posible. Si tuvieras hijos, lo entenderías. Anímate, hombre. Si no va a ser tan diferente. Además, ¿qué más da que los niños estén en columpios, en camas elásticas o en lo que sea?
—Jolín. Bueno...Está bien. Buscaré un restaurante con camas elásticas.
—Gracias, tío. Eres el mejor. Ya me cuentas.
—Hola. Por aquí cerca solo he encontrado un sitio con camas elásticas: el restaurante Z.
—¡Ah! Lo conozco. Está genial. Perfecto. Ahora queda una última cosa que te quería comentar.
—Dime.
—He hablado con estos los últimos días, y pensamos que sería una buena idea hacer una comida temática, que seguro que a los niños les divierte mucho. Nuestro plan es que el tema sean los superhéroes de Marvel.
—Pero...
—Ya tenemos trajes de Spiderman, Capitán América, Thor y Viuda Negra. Eso sí, necesitamos un Hulk. ¿Te importaría ser Hulk?
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