Filiación
—¡Papá, papá!
—Dime, hija.
—¿Cómo?¿Qué quieres decir?
—Ana dice que soy adoptada.
—Pero...
—Sí, ahora mismo.
—No puede ser...
—Sí
—Por favor, repíteme palabra por palabra lo que te ha dicho.
—Estábamos jugando y nos enfadamos. Entonces discutimos y ella me dijo: "Tú, cállate, adoptada".
—...
—¿Papá?
—¡Dios mío, estoy en shock!
—...
—Ahora entiendo muchas cosas...
—¿Qué cosas?
—Tu hermana y tú no os parecéis nada. En realidad no te pareces a ninguno de nosotros.
—...
—He sido víctima de una conspiración, está claro. Lo hicieron todo a mis espaldas. Todos están involucrados. La familia, los amigos. Me han tenido engañado. Si hasta el ginecólogo era amigo de la familia de tu madre. ¡Cabrones!
—Pero hay fotos, papi. Yo las he visto.
—Todo forma parte del montaje, ¿es que no te das cuenta? Si son capaces de adoptar a una niña engañando al que ha de ser su padre, ¿crees que se detendrían a la hora de falsificar unos papeles?
—Bueno, a lo mejor es broma.
—No, no es una broma. Tú tienes nueve años, ¿no? Pues Ana quince. Claro, ya han debido de meterla en el ajo. Forma parte de la conspiración, y lo que te ha dicho ha sido una metedura de pata por el acaloramiento de la discusión. Seguro que ahora lo niega. Pero ya es tarde. ¡Dios mío, todo mi mundo se resquebraja!
—Pero...
—Vamos a hacernos pruebas de ADN. Y si no eres mi hija, te piras. Y tu madre y tu hermana, o lo que sean, que se vayan contigo. Los hijos adoptados no sois hijos. No tengo nada en contra de la adopción pero que no os llamen hijos.
—¡¡Pero papi!!
—¡¡¡Yo no soy tu padre!!!
Comentarios
Publicar un comentario