Biblioteca


—Hola, vengo a buscar un CD de música.

—¿Un CD?
—Sí, un CD.
—Ahora ya nadie escucha música en CDs.
—Bueno, ya. Pero esto es una biblioteca pública, ¿no?
—Sí
—Y tienen CDs. Los estoy viendo allí, en aquellas estanterías.
—Sí, pero ya no los prestamos. Y están ahí porque no podemos darles ningún uso. ¡No los vamos a donar a la Operación Kilo!
—¿Y por qué ya no los prestan?
—Porque sacar CDs de una biblioteca es de pringaos.
—¡Pero bueno!
—Se puede entender lo de comprarlos, porque después de todo te los quedas. ¿Pero cómo se puede ser tan gilipollas de sacar un CD de la biblioteca para devolverlo a los 15 días?
—Estoy alucinando. Bueno, pues cogeré una peli.
—Más de lo mismo. Mira que no hay sitios donde ver y descargar películas gratis en Internet, hombre de dios.
—¿Y un libro?¿Puedo sacar un libro de la biblioteca?
—Tampoco.
—¿Tampoco?
—Aquí tenemos libros de Cervantes, Dickens, Proust y Hemingway. Eran genios. ¿Crees que publicaron libros para que los leyeran gente como tú?
—Esto no se va a quedar así. Voy a quejarme a sus superiores.
—Pues se reirán de ti en la cara. Cómo si les importara mucho lo que digas. No vales para este mundo, no eres guay, no eres cool. Lo que deberías hacer es desaparecer, adentrarte en el bosque para ser devorado por las alimañas.
—Lo mejor es que me vaya. Es usted muy antipático. Buenas tardes.
—Buenas tardes.

Comentarios

Entradas populares